Junio es un mes cargado de emociones. Mientras muchas familias celebran el Día del Padre, para otras es una fecha que aviva la herida de una ausencia profunda. Perder a un papá, ya sea de forma reciente o de años, puede remover las bases de nuestra identidad, de cómo nos relacionamos con el mundo y de cómo nos sostenemos emocionalmente.
El Duelo por Papá: más que una ausencia física
El duelo por un padre no solo implica la tristeza por su ausencia física. Es también un proceso de reconstrucción interna.
Según Robert Neimeyer, uno de los aspectos importantes del duelo es la reconstrucción del significado personal después de la pérdida. Esto incluye replantear el papel que esa persona tenía en nuestra vida y cómo seguimos adelante sin ella.
¿Quién soy ahora sin él?
Esta es una pregunta común que muchas personas se hacen al perder a su papá. La figura paterna, ya sea biológica, adoptiva o simbólica, representa para muchos una fuente de fortaleza, valores, protección o guía. Sin él, algunos se sienten perdidos, otros incluso culpables, confundidos o desconectados de partes de sí mismos que sentían ancladas a esa relación.
Desde una mirada psicológica, esto es natural: estamos enfrentando una reorganización emocional y de identidad. Como menciona William Worden (2004), una de las tareas del duelo es “recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo”. No se trata de olvidar a papá, sino de darle un nuevo lugar dentro de nosotros: un lugar que nos permita recordar sin dolor paralizante, y vivir con sentido y gratitud.
Herramientas para sobrellevar el duelo por papá
1. Explora tu identidad sin él
Escribe en un cuaderno o diario respuestas a preguntas como:
– ¿Qué aprendí de mi papá?
– ¿Qué valores quiero seguir honrando?
– ¿En qué momentos me parezco a él?
Este ejercicio fortalece el vínculo simbólico y te ayuda a redescubrir quién eres gracias a su legado.
2. Construye un objeto significativo
Crea un álbum, una carta, un collage o incluso una playlist con canciones que te conecten con su recuerdo. Convertir la memoria en algo tangible puede ayudarte a integrar emocionalmente su ausencia.
3. Diseña tu propio ritual
En fechas importantes, realiza un gesto en su honor: enciende una vela, visita su lugar favorito o siembra una planta. Los rituales permiten dar lugar al dolor y transformarlo en presencia simbólica.
4. Comparte su historia
Compartir anécdotas, frases o recuerdos con personas que también lo conocieron puede hacer que su memoria permanezca viva en comunidad, y a ti te dará la sensación de que no estás solo(a) en tu dolor.
5. Busca acompañamiento emocional
El duelo no tiene que vivirse en soledad. Si el dolor persiste o interfiere en tu vida cotidiana, considera acudir a espacios terapéuticos, como los que ofrecemos desde la Unidad de Duelo de Los Olivos.
Recordarlo con amor: una oportunidad para sanar
Recordar a papá puede doler, pero también puede ser una oportunidad para fortalecer tu identidad, sanar, crecer y reconectar con lo que tu papá significó en tu vida. Y responder poco a poco a la pregunta: ¿quién soy ahora sin él? Tal vez la respuesta sea: alguien que sigue viviendo, amando y creciendo, con él en el corazón.
Psi. Jazmín Cáceres
Psicóloga de la Unidad de Duelo de Los Olivos
Referencias
Kübler-Ross, E., & Kessler, D. (2005). Sobre el duelo y el dolor. Luciérnaga.
Neimeyer, R. A. (2002). Aprender de la pérdida: Una guía para afrontar el duelo. Editorial Paidós.
Worden, J. W. (2004). El tratamiento del duelo: Asesoramiento psicológico y terapia. Editorial Paidós.