Visibilizando el duelo invisible: duelo por muerte gestacional, perinatal y neonatal
La muerte gestacional, perinatal y neonatal es una realidad que atraviesa a muchas familias y que, aunque poco visibilizada, genera un impacto emocional profundo. Hablar de estas pérdidas permite reconocer un dolor que suele vivirse en silencio y abrir espacios de comprensión, respeto y acompañamiento para madres y padres que enfrentan la ausencia de su bebé.
La muerte gestacional, perinatal y neonatal es una realidad que atraviesa a muchas familias y que, aunque poco visibilizada, genera un impacto emocional profundo. Hablar de estas pérdidas permite reconocer un dolor que suele vivirse en silencio y abrir espacios de comprensión, respeto y acompañamiento para madres y padres que enfrentan la ausencia de su bebé.
Este tipo de duelo tiene particularidades que lo hacen único. En ocasiones no existen recuerdos compartidos, fotografías o vivencias visibles para el entorno, lo que puede intensificar la sensación de vacío y soledad. A esto se suma que, socialmente, estas pérdidas suelen minimizarse, lo que dificulta que las familias expresen su dolor y busquen apoyo.
En este sentido, es fundamental generar conciencia y brindar apoyo emocional oportuno, entendiendo que la madre, además de enfrentar la muerte de su bebé, también atraviesa un proceso de recuperación física tras el parto o una intervención médica. Estudios como el de Zhang et al. (2024) señalan que, cuando el duelo no encuentra espacios de expresión y acompañamiento adecuados, algunas personas pueden desarrollar lo que se conoce como duelo complicado, manifestado en tristeza persistente, sentimientos de culpa, ansiedad, dificultades para retomar la vida cotidiana o aislamiento social. Reconocer estas señales y brindar acompañamiento psicológico oportuno resulta fundamental para favorecer un proceso de duelo más contenido y saludable.
Recomendaciones para acompañar el duelo gestacional y perinatal:
- Buscar apoyo psicológico especializado o espacios de acompañamiento emocional.
- Rodearse de personas que escuchen sin juzgar ni minimizar el dolor.
- Permitirse sentir y reconocer la pérdida como parte del proceso.
- Realizar rituales simbólicos de despedida que ayuden a honrar el vínculo.
- Cuidar la salud física y emocional, y consultar ante cualquier malestar persistente.
Hablar de la muerte gestacional, perinatal y neonatal es un acto de reconocimiento y cuidado. Estas pérdidas, muchas veces silenciadas, no son menores ni deben minimizarse; son duelos reales que impactan profundamente la vida de las familias y que merecen respeto, comprensión y acompañamiento.
Como profesionales de la salud mental, reafirmamos nuestro compromiso de estar presentes en estos momentos de fragilidad, ofreciendo escucha profesional, apoyo y herramientas que permitan a madres y padres transitar su duelo de manera respetuosa, consciente y digna.
Jazmín Cáceres
Psicóloga – Unidad de duelo de Los Olivos